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La televisión se rinde al revival

¿Crisis de ideas entre los creativos televisivos? ¿Enamorados de la nostalgia? Las cadenas de televisión se rinden al revival: de Padres forzosos a La Familia Telerín.

Borja Terán

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Padres Forzosos regresará a Netflix

Padres Forzosos regresará a Netflix

Añoranza. Melancolía. Morriña. Revival. Vivimos en la sociedad de la nostalgia. La sociedad de cualquier tiempo vintage suena mejor. Somos fruto del pasado, con el pasado crecimos y del pasado aprendimos. Los libros sobre la generación EGB, arrasan en ventas; los programas-zapping, que recuperan el valioso archivo de TVE, suben la audiencia de la cadena pública;  y, a nivel internacional, se está produciendo una curiosa obsesión de las grandes networks: recuperar viejos éxitos. No importa tanto que se pueda profanar la historia original de la serie o el filme. Incluso que se mancillen los recuerdos de millones de personas. Da igual, es la era de la nostalgia como negocio.

Las grandes compañías televisivas se resisten a arriesgar. Prefieren ir a lo seguro. Y recuperar formatos marcados en el imaginario colectivo es ir a lo seguro. Es más, dando luz verde a proyectos de estas características se aseguran una repercusión mediática sin parangón. Y gratis. Nada de inversiones publicitarias, todo el mundo habla de la resurrección de la producción de marras.  Así ha sucedido con el retorno de Padres Forzosos, que vuelve esta vez a Netflix. El videoclub online, que en octubre se instala en España, se ha asegurado, con esta decisión, una invasiva campaña de marketing en medios de comunicación de todo el mundo, que se han hecho eco de la noticia. A la compañía no le ha costado un euro. Ha sido un golpe de efecto perfecto, gracias al poder de la nostalgia.

Expediente X, Twin Peaks, 24, Heroes, Prison Break, Yo y el mundo (El mundo de Riley)... las secuelas son tendencia. Incluso, Calimero o Heidi han regresado. Eso sí, en tres dimensiones y con tramas más "positivas". No vaya a ser que los niños de hoy sufran algún trauma. Los remakes de estas series animadas malogran la esencia de la idea original. Aunque la calidad de la imagen desprenda alardes tecnológicos, sus personajes han perdido la frescura de aquellos rasgos originales, que también pasaron a la historia por sus expresivas imperfecciones, propias de unos dibujos casi artesanos. En la actualidad emocionan menos, no destacan porque han disfrazado su personalidad. 

Y, en este aluvión de retornos, también regresan las Supernenas o los Teletubbies. Los coloristas muñecos, de abrazo fácil,  han sido recuperados con la condición de mostrar unas barrigas más planas. Dejan sus abultados abdómenes de teles de tubo y se estilizan con pantallas táctiles.

Los Teletubbies también regresarán a la TV.

Los Teletubbies también regresarán a la TV.

Pero este boom no sólo es un fenómeno del universo anglosajón, en México van a resucitar a la Familia Telerín, mítica y entrañable para toda una generación de niños, entre los años 60 y 70, que indiciaban su descanso diario con esta imagen en sus retinas. Será en septiembre, cuando esta creación, de los Hermanos Moro para TVE, tendrá tira diaria en el Canal 2 de Televisa. De nuevo, la nostalgia como valor seguro.

¿Pero seguro del todo? Veremos, segundas partes pocas veces fueron buenas. Y, en España, tenemos experiencia. El capítulo especial, dos décadas después de su final, de Farmacia de Guardia fue un despropósito sin precedentes. Poco fiel a su esencia y mal rodado, con una farmacia en otra localización (que nada tenía que ver con el barrio de cartónpiedra original), fatales cortes de edición y unas tramas que rompían con el alma de la serie de Mercero. De hecho, la ficción original de Antena 3 se caracterizaba por no salir nunca del plató en el que reproducía la botica y la calle. En cambio, esta tvmovie mostró hasta las casas de los protagonistas. Desvirtuando la identidad más representativa de una de nuestras sitcoms más legendarias. Por suerte, este capítulo 'especial' ya se ha olvidado. La memoria, en ocasiones, filtra los recuerdos con inteligencia.

Los productores de Friends tienen claro que no van a cometer errores de este calibre. Se ha especulado con un retorno puntual de la magistral sitcom, en formato de película, como sucedió con Sexo en Nueva York, pero Marta Kauffman y David Crane saben que nos quedaríamos en shock al descubrir a los personajes resucitados una década después del perfecto final de la ficción (con ese plano del piso vacío, que terminó en un encuadre que se acercaba a la icónica mirilla de la puerta del apartamento de Mónica). Lo mejor será que el propio espectador siga imaginando a su capricho como ha discurrido la vida de Rachel Green, Ross Geller, Chandler Bing, Joey Tribbiani, Mónica Geller y Phoebe Buffay, desde el fundido a negro de la serie hasta el hoy. Porque el éxito eterno de esa pandilla radica en que terminó convertida en nuestra propia pandilla, así que el mejor de sus presentes estará en nuestra eterna imaginación. 

 
Categoría: Cine y TV y Nostalgia
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