Colapsar/descolapsar
Buscador
cerrar

La leyenda urbana sobre Oliver Atom que va a destrozar tu infancia

Si eres de los que crecieron disfrutando de los interminables partidos de 'Campeones: Oliver y Benji', este artículo puede provocarte un enorme vacío en el estómago.

Gerard Alonso Cassadó

Imprimir

Oliver Atom, el mejor futbolista (de dibujos animados) de todos los tiempos.

Es muy probable que cuando Jorge Valdano definió al brasileño Romario como un futbolista "de dibujos animados", lo hiciese pensando en el anime 'Campeones: Oliver y Benji', título que recibió en España, en su emisión en Telecinco a principios de los 90, 'Kyaputen Tsubasa', el anime que nació del célebre manga creado por Yoichi Takahashi en Japón una década antes. Para muchos de los que pertenecemos a la llamada "Generación EGB", las aventuras de Oliver Atom supusieron un auténtico aprendizaje futbolístico, a la par en importancia con el Barça de Cruyff que en aquellos años reinventó la manera de entender el balompié en nuestro país. Romario era un jugador de dibujos animados porque realizaba jugadas realmente inverosímiles para lo visto hasta entonces en un ser humano, pero que sin duda languidecían frente a las habilidades que los jóvenes futbolistas de 'Campeones' ofrecían cada tarde en Telecinco: disparos tan potentes que rompían la red de la portería, chilenas a alturas de vértigo, tiros combinados, y todo tipo de acrobacias que sólo podían proceder de la imaginación de un país, Japón, en el que por aquel entonces el fútbol era algo tan exótico que se podía fantasear hasta el extremo con él.

Quizás no todo el mundo sabe que a día de hoy, más de dos décadas después de que viésemos por primera vez a Oliver, Mark Lenders, Tom Baker, Benjamin Price y compañía en acción en España, Takahashi sigue editando en Japón nuevos volúmenes de un manga que, en su versión anime, ha dado origen a tres etapas distintas, que suman un total de 226 episodios. Ese desconocimiento, sumado al hecho de que 'Kyaputen Tsubasa' no tenga todavía un final definitivo, ha propiciado que una estremecedora y muy cruda leyenda urbana naciese, se reprodujese y haya llegado a ser fenómeno de masas con visos de verosimilitud en la Red. Una falsa teoría sobre el desenlace de la serie que borraría, de un plumazo, los sueños de todos aquellos que aprendimos a amar el fútbol de la mano de Oliver. Una lesión de tibia y peroné en toda regla que, para tranquilizaros ya de entrada, os prometemos que es absolutamente falsa, una invención más de algún bloguero desalmado.

meme

Por extraño que os pueda parecer, esta imagen, de calidad pésima, con una más que dudosa semejanza con los personajes reales de la serie, y con su mancha de agua incluida (a mayor gloria del portal que la creó), es el origen de una de las leyendas urbanas más malsanas nacidas en Internet, esa que afirma que Oliver Atom jamás llegó a ser futbolista, y vivió toda su infancia postrado en una cama y con las piernas amputadas. Según la historia, que aunque os cueste es verídica para miles de personas en el mundo, absolutamente toda la serie, desde el primer episodio, sería el sueño de Oliver desde la cama de un hospital, más o menos como lo que ocurrió en 'Los Serrano' con Antonio Resines.

¿Pero, en qué se basan los autores de esta tontería para haberla dotado de cierta verosimilitud? Pues en la reinterpretación de un hecho ocurrido en los primeros minutos del primer episodio de 'Campeones: Oliver y Benji'. Es probable que no lo recordéis, pero en aquel capítulo, para demostrarnos que Oliver había tenido al balón de fútbol como mejor amigo desde muy pequeñito, asistíamos a un olvidado episodio de su infancia. En el mismo, el chaval sufría un accidente al ser atropellado por un camión en la calle. No obstante, un balón amortiguaba el golpe, y Oliver salía del infortunio sin ningún rasguño.

 

"No se ha hecho nada. ¡Es un milagro!" exclamaba el Sr. Atom (el padre más ausente de la historia de los dibujos animados, dicho sea de paso) al ver que la pelota había ejercido de excelente airbag logrando evitar la catástrofe. Una catástrofe que, sin embargo, habría acabado con las ilusiones de Oliver desde aquel preciso instante. Muchos años después, en el supuesto (e inexistente) último capítulo de 'Kyaputen Tsubasa', Japón ganaba la final de un Mundial (algo de por sí ya bastante increíble). Durante la celebración, la pantalla se fundía a negro para a continuación, mostrarnos la habitación de un hospital. En la cama yacía, con las piernas amputadas, un joven Oliver Atom. Al parecer, aquel incidente del camión le dejó en coma de por vida y sin sus dos piernas, por lo que el chaval nunca pudo cumplir su sueño de convertirse en un gran futbolista. Al despertar, Atom le decía a su madre: “Mamá, he soñado que era campeón del mundo”.

 

De por sí, la historia era lo bastante retorcida y malévola para generar impacto. Sólo hacía falta que alguien con cierto dominio del Final Cut crease, con unas imágenes de aquí y otras de allá, un montaje solvente que sustituyese en el imaginario popular el inexistente último capítulo de 'Campeones: Oliver y Benji'. Lo que no esperábamos es que los vídeos resultantes (porque si buscáis en Youtube, encontraréis decenas de ellos) fuesen de una calidad tan mediocre, más falsos que la puntería de los soldados imperiales de 'Star Wars'. Pero en la Red, para que algo se haga viral no es necesario que parezca cierto, sino que sea lo suficientemente morboso. 

Lo que sí sucedió realmente con Oliver Atom, es que fichó por el Barça (en 'Capitán Tsubasa - Road to 2002), y que posteriormente participó con la selección japonesa sub-23 en el los Juegos Olímpicos de... ¡Madrid! (en 'Captain Tsubasa - Rising Sun', el último anime publicado hasta la fecha, cuyo último número fue lanzado el pasado verano). Pero son más partidos, más rivales, nuevos retos, que no pueden compararse al enorme impacto de imaginar a nuestro héroe inválido en la cama de un hospital. Así somos.

Ver más articulos