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La canción más bella del mundo fue un himno de la Ruta del Bakalao

'Struggle for Pleasure', el bellísimo tema del compositor belga Wim Mertens, nació como melodía para un anuncio de telefonía, se popularizó en una película de Peter Greenaway y ha sido bailada en discotecas de todo el mundo.

Gerard Alonso Cassadó

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Wim Mertens (63 años), compositor de 'Struggle for Pleasure'.

Wim Mertens (63 años), compositor de 'Struggle for Pleasure'.

Uno de los aspectos que ha definido la posmodernidad cultural, etapa que probablemente hayamos superado hace tiempo, es la apropiación y reciclaje de productos preexistentes y la disolución de fronteras entre la alta cultura y la cultura de masas. Por su vocación popular, la música y el cine han sido dos de las artes más proclives a este tipo de trasvases. Podríamos seleccionar miles de ejemplos de obras que nacieron para deleite de paladares refinados y acabaron siendo devoradas por la sociedad de consumo sin que por ello perdiesen ni un ápice de su majestuosidad. Pero el singular trayecto del tema 'Struggle for Pleasure', del compositor belga Wim Mertens, merece ser relatado cuando está cerca de cumplirse su 35º aniversario.

 

'Struggle for Pleasure' es una de esas canciones ante las que casi todo el mundo comenta: "Sí, me suena mucho, pero no sé de qué". Y es que puede sonarnos de muchos lugares distintos. Fue el tema que dio nombre al cuarto álbum de Mertens, publicado en 1983, y en Bélgica fue popularizado por un anuncio de televisión del teleoperador Proximus, junto a Orange y BASE una de las tres compañías telefónicas más importantes del país.

De jingle televisivo fácilmente tarareable, el tema dio el salto al cine cuatro años después, cuando Peter Greenaway lo incluyó en la banda sonora de 'El vientre de un arquitecto', en la que es sin duda la escena más memorable de un film que compitió por la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Es una secuencia, además, que parece especialmente diseñada para lucimiento de la pieza, que suena durante más de tres minutos en deliciosa harmonía con el devenir narrativo de la escena.

 

Que una canción especialmente lúcida sea adoptada por una campaña publicitaria y forme parte de la banda sonora de una película no es nada extraño, más aún cuando Mertens fue junto a Glenn Branca el autor de toda la música incidental de 'El vientre del arquitecto'. Lo que ya no es tan habitual es que tras ese trayecto la canción acabase convertida en himno discotequero y se haya mantenido durante décadas en las pistas de baile reiventándose década tras década para amoldarse a los sonidos propios del momento.

Vayamos por partes. Mertens es belga, y en los años 80 Bélgica fue capital mundial de la fiesta nocturna gracias al New Beat, sonido industrial de baja frecuencia que podríamos identificar como el principal precursor de lo que posteriormente se ha denominado música máquina o música techno. El New Beat entró en España por la costa levantina reconvertido en el mítico Sonido de Valencia que alteraba las eternas noches de la conocida Ruta del Bakalao (o Ruta Destroy) y que convirtió en templos del desfase clubs como Barraca, Chocolate, Spook Factory, NOD o Espiral. En los albores de la música electrónica en España, Julio "Nexus", Fran Lenaers y Gani Manero fundaron Megabeat, sello discográfico y a la vez banda que firmó varios de los himnos de la Carretera de El Saler. Uno de los más conocidos, el 'Struggle for Pleasure' de Mertens.

 

Años después, en 1993, fueron los alemanes Energy 52 los que lanzaron uno de los temas más importantes de la historia del trance, 'Café del Mar', cuyo título está inspirado en el popular club de Ibiza, pero cuya base melódica samplea el 'Struggle for Pleasure' de Mertens. 'Café del mar' es, probablemente, una de las canciones más versionadas de la música de baile de los últimos 30 años. En 2011, los oyentes del programa de Pete Tong en la BBC Radio 1 la eligieron como la mejor pista de la música dance de las dos últimas décadas.

 

Resultaba evidente que Bélgica, templo primigenio de la electrónica, no podía obviar uno de sus temas más bailados, por mucho que para los flamencos el 'Struggle for Pleasure' fuese la sintonía de Proximus. En 2000, la banda de progressive Minimalistix recuperó para los clubes del Benelux el tema de Mertens otorgándole el sonido más contundente hasta entonces. La lista de versiones discotequeras de la canción es desde entonces imposible de resumir. En Spotify encontramos mezclas de Qoto (en versión 8 bits), Pacific Wave, Merrick Lowell o Zatox, que la lleva al extremo más machacón y trallero de su prolongado historial de versiones.

 
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