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Clásicas y leyendas del Dakar se retan en los Pirineos

La última aventura de Cyril Depres se llama Andorra 500 y es un rally de clásicas que él mismo se encarga de coordinar personalmente. Nada de postureo, le puedes ver dando la salida o subiendo los puertos, bien en el coche de la organización o bien con su propia moto.

Jose Carlos Luque

Fotos: Pablo Sarabia
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Cyrus Rahmat venció con su clásica
Luciendo Honda en la estación de Pal
Andorra 500 - prueba en circuito
Mantener un ritmo regular, es clave
Cyril Despres
Bradley Smith

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Las motos, esas extrañas compañeras de viaje que sólo te ofrecen un sillín, un manillar, dos ruedas y un ruidoso motor de gasolina. Nunca nadie dio tanto con tan poco y es que no se sabe porqué pero son altamente adictivas. Si no lo crees, prueba a preguntarle a alguien por su moto y te sorprenderá lo poco que tardas en verle sonreír, aunque no lo haya hecho hasta ese momento, aunque nada te hiciera presagiar que lo iba a hacer.

No importa si habláis de una ruta inexplorada, de la última visita al taller o hasta de una caída, porque estas máquinas te invitan a ver el lado bueno de las cosas. Sabedor de que has iniciado un tema de conversación estrella, no dejes de lucirte proponiéndole a tu interlocutor un plan nuevo, diferente y repleto de encanto: la Andorra 500.

Así es como denomina Cyril Despres a su última aventura, 500 kilómetros en sólo tres días para un rally de regularidad que transcurre por algunas de las carreteras más espectaculares de los Pirineos. Una experiencia única, que pudimos vivir el mes pasado junto a esta leyenda viva del Dakar en primera persona. La idea –nos confiesa– le surgió tras abandonar la categoría de motos en los raids, para dar el salto a los coches. Sí, cambió su Yamaha por un Peugeot y recordad, el manillar engancha, eso sí, los amigos mucho más. “Después de 13 Dakar en moto, con 11 podios y cinco victorias, no podía abandonar a mi equipo. Hemos vivido juntos cosas maravillosas y muchos de ellos se quedaban en el paro con mi salida así que decidimos crear algo único y no se nos podía ocurrir nada mejor que una carrera de motos como esta”, aclara el propio Despres sin disimular una sonrisa de pillo.

No le falta razón, el entorno es simplemente único aunque eso lo sabe mejor el que juega en casa. Este campeón del Dakar lleva quince años afincando en el país, su mujer es andorrana y conoce cada rincón al milímetro, “merece la pena descubrirlo”, nos insiste. Eso sí, se pone más serio cuando le preguntamos sobre el futuro de una carrera que apenas ha celebrado su primera edición con unos 70 participantes y sólo 40 terminaron. “No es ninguna locura –subraya– lo vemos como un proyecto importante porque si a mi y a mi equipo, que llevamos más de 25 años compitiendo en moto nos parece una prueba apasionante, estamos seguros de que la gente lo disfrutará más si cabe.”

Desde luego, el mensaje ha calado entre sus patrocinadores y amigos, porque en la prueba pudimos ver tanto a 'Nani' Roma como a Stéphane Peterhansel, otros dos campeones 'dakarianos', éste último participando a los mandos de una Yamaha XJR 1300. Pero tampoco faltó a la cita el piloto de MotoGP Bradley Smith, todos “interesados en el proyecto”, nos remarca Cyril quién “no ha tenido que pedir ningún favor” para embarcarse en esta aventura.

Cualquiera con una moto clásica –de más de 25 años– o más nueva pero de estilo retro o custom, puede tomar la salida en esta prueba y codearse con estos héroes del desierto en una carrera de igual a igual donde no gana el más rápido, sino el más regular. Sólo hay que hacer frente eso sí, a los 1.250 euros de la inscripción pero estos incluyen cuatro noches de hotel, desayuno, comida y cena, así como la licencia de conducción andorrana, el alquiler del GPS, el casco y la posibilidad de optar a varios premios. Entre los que se repartieron, destacaron una dotación de 30 litros de aceite, una chaqueta de cuero y sobre todo un reloj Zenith y un viaje para dos personas a Creta, Grecia. Según el propio Cyril Despres “yendo con cabeza, sin entrenamiento ninguno puedes ganar la carrera”. Y Peterhansel, apodado 'Monsieur Dakar' por sus 11 títulos quedó el 14º, séptimo en su categoría, así que debe de ser verdad. No sé a ti, pero mejor premio que ganarle a él, no se me ocurre ninguno.

Categoría: Motor , Nostalgia y Viajes
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